sábado, 22 de noviembre de 2014

A través de los ojos de Christopher Nolan.

          Christopher Nolan no es mi director favorito, pero sí es quien más me inspira. También pueden inspirarme el gore y los diálogos intrascendentes de Tarantino, la frialdad casi malvada de Stanley Kubrick, el colorido y los efectos artesanales de Michel Gondry, la inocente pero también traviesa visión de Jean Pierre-Jeunet, los sueños de Satoshi Kon, la locura de Terry Gilliam  y la naturaleza en los mundos de Hayao Miyazaki, a quien quiero casi como un abuelito. Sí, los quiero a todos ellos (algunos los quiero pero de lejitos), pero, ¿por qué Nolan me inspira más?
            
         Porque si yo fuese cineasta (déjenme soñar), me gustaría hacer las mismas películas que él hace. Su visión al hacer cine, o mejor dicho, al contar historias, es la misma que yo tengo: contar historias de escala épica no necesariamente implica un guion nefasto donde predominen las explosiones sin sentido y las escenas “chistositas” (los estoy viendo a ustedes, Transformers). Contar historias de profundidad emocional no necesariamente implica que la película sea aburrida. Mi teoría del éxito de Nolan es que fusiona ambos estilos: el mal llamado “cine comercial” y el peor llamado “cine de arte”. Complace a los dos públicos a los que va dirigido aquellos “cines”, y por eso es tan amado… y por lo mismo es muy odiado.


          No me considero un Nolanieber, que son algo así como las nuevas víctimas del bullying en internet (junto con las tokiohoteleras y los peñabots), pero cada que se estrena una película suya me emociono tanto como una Little Monster que se entera que Gaga hará un concierto en su ciudad. Quise hacer esta entrada en el fin de semana que se estrenó Interstellar, pero eso de estudiar Letras y querer vida social no está chido. Anyway, lo bueno de Nolan es que su cine no sólo dura el tiempo que sus películas estén en cartelera: Inception y The Dark Knight siguen tan frescas en el tren del mame como cuando salieron. Hagamos un pequeñito repaso a su filmografía. Eso sí, antes de eso, vean el siguiente video, plis. 






Un joven escritor sin trabajo y en plena sequía creativa decide seguir a la gente por la calle para ver si así encuentra inspiración. Pero convertirse en un "voyeur" tiene sus riesgos... 


Following: No la he visto, así como el 90% de todos los que se dicen fans de Nolan. (Lo sé, soy un pecador). ¡Siguiente!



Leonard es un investigador de una agencia de seguros cuya memoria está irreversiblemente dañada por culpa de un golpe en la cabeza, sufrido al intentar evitar el asesinato de su mujer: éste es el último hecho que recuerda del pasado. A causa del golpe, ha perdido la memoria reciente, es decir, los hechos cotidianos desaparecen de su mente en unos minutos. Así pues, para investigar y vengar el asesinato de su esposa tiene que recurrir a la ayuda de una cámara instantánea y a las notas tatuadas en su cuerpo.


Memento
Esta película es una clase de “ingeniería narrativa”, como mi profesora de Siglos de Oro nombra a la estructura narrativa perfecta de historias que no tienen lagunas argumentales. Antes de conocer esta película tenía la idea de contar una historia que empezase en el final y terminase en el principio. Después me enteré que eso ya existía y se llamaba Memento, y dije “mierda”. Pero lo bueno fue que esa idea se le ocurrió a los hermanos Nolan y no a mí, quien seguramente habría hecho un esperpento de historia. Memento es una historia de venganza, sí, de esas historias de las que últimamente Tarantino está obsesionado; pero donde Tarantino pone sangre, Nolan pone dilemas morales. Es lo más parecido a un rompecabezas que hay en el cine, o al menos en el cine comercial: Memento son dos líneas narrativas: una va hacia el futuro, la otra, hacia el pasado. Al final se funden en uno de los finales más pinches hermosos del cine, un final que inaugura el “monólogo moral-filosófico al final de la película”, tópico de Nolan que usará hasta el cansancio en todas, TODAS, sus películas.  Otros clichés de Nolan que en ésta película ya aparecen son: el protagonista perseguido por su pasado y con problemas mentales, la chica ruda y astuta, los personajes moralmente ambiguos, la historia no-lineal y el villano (¿Teddy o Leonard?) cuya principal arma es la manipulación mental.

            Memento es una película que no te da permiso de ir al baño. Tienes que verla mínimo tres veces: una para no entender nada y aun así gozarla, otra para entender y atar todos los cabos, y otra para entender (casi) todo y gozarla aún más.



Will Dormer (Al Pacino), un veterano detective de Los Ángeles, viaja a un pequeño pueblo de Alaska con su compañero Hap (Donovan) para investigar el asesinato de una chica de 17 años. En Los Ángeles queda pendiente un oscuro asunto que les incumbe a los dos. Una vez en Alaska, entran en contacto con el principal sospechoso, Walter Finch, un novelista ermitaño (Robin Williams)



Insomnia
Clichés de Nolan
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: û
5.      Música de fondo ruidosa: û
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli: û
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü
8.      Michael Caine: û

No es su mejor película, pero por lo menos puso a Al Pacino en un papel que no le quitaba su dignidad y puso a Robin Williams (¡Oh Captain, my Captain!, Q.E.P.D) en un papel donde no hace voces graciosas todo el tiempo. Hay gente que dice que Nolan debería hacer más películas como Insomnia: sencillas pero bastante decentes. Pienso que Nolan sólo hizo esta peli para adentrarse de lleno al infame mundo de los estudios que te dan millones de dólares para financiar tus pajas mentales, como la siguiente película.





. Narra los orígenes de la leyenda de Batman y los motivos que lo convirtieron en el representante del Bien en la ciudad de Gotham.


Batman Begins
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: û
5.      Música de fondo ruidosa: ü
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli: û
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü
8.      Michael Caine: ü

Me acuerdo bien de cuando vi esta película en el cine: fui con unos primos. Yo quería ver la nueva de Star Wars, el Episodio III, (donde finalmente matan la dignidad de Darth Vader), pero ellos dijeron que no, que qué hueva, y nos metimos a ver ésta. Yo ni sabía que había una nueva de Batman.

            Los primeros veinte minutos de la película te quedas con cara de “¿Esto es Batman? ¿Peleas con espadas, la liga de las sombras? Yo quería ver al Joker o al Pingüino, tan bonitos ellos en las pelis de Burton… Pero no. Éste era el Batman de Nolan. Y Nolan, tan subversivo y hipster, decidió tener dos villanos que sólo los iniciados en Batman conocen (o los que vieron la caricatura noventera): el Espantapájaros y Ra´s Al Ghul.

            ¿Pues qué creen? Que me enamoré del Espantapájaros (y de Cillian Murphy, claro) y en general, salí bastante satisfecho del cine. Tiene un 80% en el pretensiómetro, lo cual, en una película de Nolan, es bien poquito.

PD: No, no vi la caricatura de Batman de los 90s. Sí, sí merezco ser baneado de internet.



En Londres, a finales del siglo XIX, una época en la que los magos eran los ídolos más aclamados, dos jóvenes ilusionistas se proponen alcanzar la fama. El sofisticado Robert Angier (Hugh Jackman) es un consumado artista, mientras que el tosco y purista Alfred Borden (Christian Bale) es un genio creativo, pero carece de la habilidad necesaria para ejecutar en público sus mágicas ideas. Al principio son compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco ideado por ambos fracasa, se convierten en enemigos irreconciliables: cada uno de ellos intentará por todos los medios superar al otro y acabar con él. 


The Prestige
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü (Scarlett Johansson, por dios).
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: ü
5      Música de fondo ruidosa: ü
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli: ü
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü (Son magos, a eso se dedican).
8.      Michael Caine: ü

No tengo mucho qué decir de esta película, más que es perfecta. Sí, es perfecta. No admito opiniones que digan lo contrario. Aparte, aparece David Bowie y la canción de los créditos es de Thom “soy el niño rata” Yorke, ¿qué más quieren?



Batman (Christian Bale) regresa para continuar su guerra contra el crimen. Con la ayuda del teniente Jim Gordon (Gary Oldman) y del Fiscal del Distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), Batman se propone destruir el crimen organizado en la ciudad de Gotham. El triunvirato demuestra su eficacia, pero, de repente, aparece Joker (Heath Ledger), un nuevo criminal que desencadena el caos y tiene aterrados a los ciudadanos.


The Dark Knight.
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: û
5.      Música de fondo ruidosa: ü
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli: ü (Probablemente el más famoso: “He is not the hero we deserve, but the one we need”)
7.      Villano que usa la manipulación mental: üüüüüüüüü
8.      Michael Caine: ü

Probablemente mi experiencia favorita a la hora de ir al cine. Salí de éste en un estado de enajenamiento y con la piel de gallina, como pocas veces en mi vida, ¡ni con Harry Potter chingao! El internet está saturado de críticas y análisis de esta película y elogios a Heath “morí en el momento indicado para convertirme en leyenda” Ledger, así que yo les dejaré lo que viene siendo un tráiler de la película editado como si fuese una comedia romántica. 




PD: Esta es la mejor escena en la historia del cine y se van todos a la versh. Puedo incluso escuchar los diálogos y dejarlos de fondo mientras hago otras cosas, como si fuese música. 








Dom Cobb (DiCaprio) es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. La extraña habilidad de Cobb le ha convertido en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero también lo ha condenado a ser un fugitivo y, por consiguiente, a renunciar a llevar una vida normal. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer exactamente lo contrario de lo que ha hecho siempre: la incepción, que consiste en implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla. Sin embargo, su plan se complica debido a la intervención de alguien que parece predecir cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb podrá descubrir.


Inception
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: ¿?
5.      Música de fondo ruidosa: ü
6.    Monólogo filosófico-moral al final de la peli:  û (Pero el final es bastante filosófico-moral aún sin diálogo).
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü
8.      Michael Caine: ü
Pajas mentales, y ésta. Quiero resaltar una cosa: algo que me encanta de Nolan es que, a diferencia de casi todos los directores de películas actuales de acción, (o todos los de Marvel, en otras palabras), Nolan muy pocas veces usa el CGI, oséase, la pantalla verde. Por eso escenas como ésta resultan tan pinches hermosas: 


            Igual que Memento, esta película sólo la disfrute como se debe hasta el tercer visionado. Incluso lloré de placer estético. Soy bien pinche fácil de complacer, ya sé. En el pretensiómetro, está al 99% sólo porque Ellen Page le agrega un pequeño toque campechano a la historia.




Hace ocho años que Batman desapareció, dejando de ser un héroe para convertirse en un fugitivo. Al asumir la culpa por la muerte del fiscal del distrito Harvey Dent, el Caballero Oscuro decidió sacrificarlo todo por lo que consideraba, al igual que el Comisario Gordon, un bien mayor. La mentira funciona durante un tiempo, ya que la actividad criminal de la ciudad de Gotham se ve aplacada gracias a la dura Ley Dent. Pero todo cambia con la llegada de una astuta gata ladrona que pretende llevar a cabo un misterioso plan. Sin embargo, mucho más peligrosa es la aparición en escena de Bane, un terrorista enmascarado cuyos despiadados planes obligan a Bruce a regresar de su voluntario exilio
The Dark Knight Rises
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: û
5.      Música de fondo ruidosa: ü
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli:  ü
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü
8.      Michael Caine: ü
Amo esta película pero soy el primero en admitir que tiene muchos y serios problemas en su argumento. Aun así, tantas incoherencias no me arruinan disfrutarla. Es tan exagerada que no se puede no disfrutar. Me siento como un niño de 5 años cuando la veo; supongo que es la misma sensación con la que otros vieron Avengers. No tengo ningún problema con la voz tipo José José de Batman (bueno, a veces), ni con la voz de Goofy que a veces tiene Bane. Amo a Anne Hathaway como Gatúbela. Lloré más con el final de esta peli que con Titanic o Haichiko, ¿estoy mal?

PD: El principal problema que tiene esta película son las motivaciones de los villanos: son inverosímiles. ¿Por qué destruir Ciudad Gótica? ¿Para dominar al mundo? Eso déjenselo a villanos de James Bond. Bane tiene mucho menos oratoria que Joker y así consiguió tener como rehén a una ciudad entera, ¿y cuál era su motivación? Amor. Y amor del malo. Y el Joker quería “mandar un mensaje”, sus motivaciones eran también un poco inverosímiles pero planteaban un dilema moral fascinante. Bueno, para ser justos, Bane también plantea dilemas interesantes: lo fácil que las multitudes pueden ser seducidas a las causas de los líderes “populistas” y que la esperanza es en realidad el pecado que falta en la lista de pecados capitales. ¿Se dan cuenta que Bane vs Batman es algo así como el “socialismo” contra el capitalismo? ¿Y que la película de alguna manera critica las manifestaciones públicas en contra del Estado?



 
Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores liderados por el piloto Cooper (McConaughey) y la científica Amelia (Hathaway) se embarca en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad y emprenden un viaje más allá de nuestra galaxia en el que descubrirán si las estrellas pueden albergar el futuro de la raza humana. 



Interstellar
1.      Protagonista con pasado problemático:  ü
2.      Chica ruda y astuta: ü (más astuta que ruda).
3.      Personajes moralmente ambiguos: ü
4.      Narrativa no-lineal: ü (la película deforma el espacio-tiempo, por Dios).
5.      Música de fondo ruidosa: ü
6.      Monólogo filosófico-moral al final de la peli:  ü
7.      Villano que usa la manipulación mental: ü (aunque no es un villano per se).
8.      Michael Caine: ü

 Sólo he visto esta peli una vez, así que la crítica que escriba aquí probablemente cambie después.

Visualmente es una gozada, quizás es la película que más me gusta en ese aspecto desde… ¿2001?

Musicalmente es una obra maestra: Hans Zimmer esta vez se salió del huacal y utilizó órganos de iglesia (seguro tienen otro nombre) en las escenas de acción. Por alguna extraña razón, aquellos órganos encajaban perfecto en la atmósfera del salvaje espacio exterior. Los órganos de iglesia nos remiten a Dios; es como si Zimmer quisiera que lo recordáramos mientras vemos la boca de un agujero negro, quizás porque no hay nada más divino en el universo que eso: un monstruo que deforma el espacio y el tiempo. Recordando un diálogo de The Dark Knight Rises, Nolan y Hans Zimmer conversan sobre lo que van a hacer ahora:    

Nolan: No les debes nada a tus fans, Hans. Les has dado todo.
Hans: No todo. Todavía no.

Y se va para componer el hermoso soundtrack de esta película.

Narrativamente… aquí tengo algunos problemas, pero no son tan graves como para arruinarme el espectáculo. El pretensiómetro estalló debido a la sobrecarga. La historia padre-hija realmente me conmovió mucho (como conmovería a cualquiera que tuviera bien sus facultades mentales), pero al final siento que le falta algo. Cuando Amelia (Anne Hathaway) empieza con su discurso sobre el amor, me empalagó muchísimo. Pero cuando Cooper (Matthew McConaughey) dice que el amor es la fuerza más poderosa del universo y que se sale de las reglas espacio-temporales, puse los ojos en blanco. Acepto esas cursilerías en Harry Potter, ¿pero en una película de Nolan? Esperé otras cosas de la película. Esperé realmente que el final me hiciera temblar tanto como casi todos los demás finales de sus pelis. Pero no. Y esperé que hubiera un giro de tuerca que me haga decir “no mames” en voz alta. Y hubo un giro que casi me hace decir eso, pero tampoco fue la gran cosa.

Creo que en esta película hay incluso más incoherencias que en The Dark Knigt Rises. ¿Será que a Nolan le está pasando el “efecto George Lucas”? El “efecto George Lucas” sucede cuando tienes un ego desmedido y crees que lo sabes todo sobre tu arte, y nadie a tu alrededor se atreve a contradecirte. Por eso mismo Lucas arruinó la segunda trilogía de Star Wars. A Nolan lo amo sobre todo por sus impecables guiones en Memento y The Prestige, donde no había ni un solo error, donde todo estaba calculado como una máquina. Si Interstellar fuese una nave espacial, se echaría a perder porque su maquinaria no es lo suficientemente fuerte para ir demasiado lejos.

Pero con todo y sus fallos, la película es hermosa. Te hace sentir diminuto pero a la vez te hace sentir inmenso. ¿Saben quién es el malo de la película? El tiempo. La música de vez en cuando introduce ciertos tictacs; ¿y ya vieron bien el Endurance? Lo increíble del asunto es que es un villano que amenaza a toda la humanidad, y ahí radica la “universalidad” de esta película.

Esto es un reloj y no otra cosa.


Verla en IMAX es como subirse a una montaña rusa (lo mismo que con Gravity pero sin los molestos de George Clooney y Sandra Bullock). Quizás la segunda vez que la vea ate los cabos que no pude atar en un principio. Puede que incluso me guste el final esta vez.



¿NOLAN ESTÁ SOBREVALORADO?





Para nada. De hecho, creo que merece más crédito del que ya recibe.

Michael Bay sigue recaudando millones de dólares con sus películas porque tiene un público fijo. Con Nolan pasa lo mismo, pero el problema con Nolan es que su público no es el mismo que el de Bay; su público es un poquito más crítico. Odiar a Michael Bay es fácil, pero para odiar a Nolan necesitas mucho más argumentos.

Sé cuáles son esos argumentos e incluso soy el primero en criticarlos:

·         Los diálogos: Algunas veces amo los diálogos en las películas de Nolan, quizás más de lo que debería… pero también sé que son diálogos inverosímiles. Nadie en la vida real habla como en Interstellar o en Inception. En el mundo de Nolan, todas las personas tienen un doctorado en Filosofía, leen un promedio de 50 libros al año y entienden perfectamente todas las referencias culturales. Todos hablan como si estuviesen en el “tráiler” de una película, y hablan a una velocidad pasmosa. Incluso aunque tengas una voz ridícula que, si cualquiera te escuchara, se caería a carcajadas, sigues con la dignidad intacta. Los personajes de Nolan no hablan; “exponen”. Y aquí está el otro problema

·         La sobreexposición: ¿No entiendes Inception? ¡No te preocupes! Los personajes te repetirán una y otra vez y hasta el cansancio las reglas del juego. ¿Sigues sin entender? Igual y es porque los personajes hablan INCESANTEMENTE RÁPIDO y, aunado a que la música de fondo a veces es más fuerte que sus voces, pues, ¡a abrir internet para leer los análisis de la película!

·         El “realismo”: Lo que se supone que distingue a la trilogía nolanesca de Batman de la burtoniana, es su apego a la realidad. Pero, no mamen, ¿desde cuándo un hombre vestido de murciélago que se enfrenta a un payaso es algo que debe apegarse a la realidad? Este defecto es más bien algo que le achaco a ciertos fans de Nolan que interpretan así la historia, aunque bueno, Nolan también puso de su cosecha.

·         La grandilocuencia: No tengo tanto problema con éste, pero a veces a Nolan se le va la mano. Va aunado este problema con los diálogos de los personajes: todos ellos hablan como si su vida dependiese de ello. A veces las pelis de Nolan no tienen ni un descanso: no hay ni una sola escena donde, sin música, los personajes se limiten a hablar de sus vidas, o a simplemente mirar el paisaje y disfrutar el universo que el mismo Nolan ha creado. Pero repito: no tengo tantos problemas con esto.

Lucho: ¿Y entonces por qué lo amas tanto?

            Sus defectos son males menores a comparación de los defectos que tienen muchos de los cineastas consagrados como James Cameron, Francis Ford Coppola y George Lucas. Ellos, que han pavimentado su camino al éxito con blockbusters y películas que ahora se estudian en las escuelas de cine, han también tropezado más de una vez. En mi opinión personal, Cameron sólo ha hecho una buena película (Terminator 2), Coppola no ha hecho nada bueno desde Apocalypse Now (y eso fue en 1979), y Lucas, pues Lucas arruinó su propia franquicia; y la mejor película de Star Wars, El imperio contrataca, no la dirigió él.

            Lo que me inspira de Nolan es que no se ha detenido ni una vez: ha hecho películas ininterrumpidamente desde el estreno de Memento, allá por el año 2000 si no me equivoco. Hay quizás un gran lapso entre una película y otra, pero eso sí: ninguna de ellas es mediocre, nunca sales del cine diciendo “meh” tras verlas. Nolan lleva la historia hasta su máximo límite, la estira hasta decir basta, y es por eso que son tan llamativas: pocos directores se atreven a poner el listón tan alto. Nolan lo hace con cada película nueva que estrena. Toma el concepto de “blockbuster” y hace películas que no subestiman a su público. Nolan sabe que el público está un paso adelante, y él, como cineasta, se asegura de dar otro paso y llevarle la delantera. Últimamente ha tomado una fórmula y la ha repetido hasta el punto de que parece una autoparodía; sí, me gustaría que se arriesgara un poco más, pero por lo menos, en su propia fórmula, no hace películas aburridas. Hace experiencias.

No tengo director favorito, pero él es lo más parecido a uno. Sus películas son como un sueño colectivo que él planta en nuestras mentes, y quizás deberíamos tener un tótem para girarlo después de salir de la sala, para asegurarnos de que hemos vuelto a la realidad





            Sé perfectamente cuáles son sus errores, pero bueno; cuando una persona me gusta, soy consciente de sus defectos y con todo eso, me gusta incluso más. Los defectos humanizan a la gente. Sería muy aburrido amar a una persona perfecta. En todo caso la odiaría. Mmm… creo que acabo de encontrar un tema para mi siguiente cuento. Por lo pronto, déjenme disfrutar de las películas de Nolan con la misma cara de placer que tiene el Joker.







viernes, 24 de octubre de 2014

No me gusta cuando callas porque te ves como indiferente.



No pensaba escribir sobre esto... Pero, bueno, algo me dice que tengo que compartir mi experiencia en la marcha #UnaLuzPorAyotzinapa, realizada el pasado 22 de octubre. Una marcha que partió desde el Ángel de la Independencia para dirigirse hacia el Zócalo.
         No quiero ahondar mucho en el conflicto Ayotzinapa porque en verdad creo que ya se ha dicho todo: las noticias y los rumores sobre el caso están por toda la Internet; cualquiera que quiere infomarse, tanto mal como bien, puede hacerlo con un sólo clic. Pero bueno, si quieren ver el video que me parece informa mejor sobre la situación, les recomiendo éste: https://www.youtube.com/watch?v=jyv2wpw8tzk    (Blogger no me deja ponerlo directamente aquí, por alguna razón)
          La UNAM, junto con varias universidades mexicanas, decidieron hacer un paro de labores debido a la situación. En el DF, por lo que sé, se unieron al paro todas las universidades públicas, y algunas privadas como la Ibero. La FES Acatlán por poco y se queda atrás, y es que, si algo me consta, es que ésta es la facultad más desinteresada en los temas políticos y sociales del país.
         Había mucha gente en contra del paro. Éstas personas argumentaban que no se solucionaba nada haciendo un paro, que los normalistas no aparecerían mágicamente gracias al mismo. Pero por supuesto que no, ¿acaso piensan que los que estábamos de acuerdo con el paro pensábamos así? También argumentaban que la mejor manera de protestar es a través del estudio. Pero, ¿de qué nos sirve estudiar si no contestamos, como sociedad, contra las injusticias que se cometen contra el pueblo? ¿De qué le sirve a un estudiante de Derecho estudiar si, al salir al campo laboral, se da cuenta que todo lo que estudió no vale nada contra la corrupción, contra unos cuantos miles de pesos? Estudiar significa humanizarse. Y ser humanista es, entre otras cosas, indignarse cuando se atenta contra los derechos humanos. Ayotzinapa es sólo uno de tantos casos.
         Quisiera relatar brevemente lo que viví ese día ahora que tengo la memoria fresca. Fue toda una experiencia salir a la calle y compartir el mismo luto y la misma indignación con miles de personas, que, caminando al unísono, demostraron su humanidad.

Antes de la marcha: Se realizó una asamblea en la explanada principal de la FES Acatlán. Dicen que fue algo histórico ya que nunca se había congregado tanta gente para tal motivo. A mí no me consta porque apenas llevo 2 años y medio en ésta institución. Lo que sí me consta es que había mucha gente. No fue toda la escuela, pero sí fue mucha:



          ¿Quién lo iba a pensar? Aunque el audio fue pésimo, se escucharon las propuestas de los acatlenses, tanto de los que querían paro como los que no. Hablaron los representantes de cada carrera y todos repetían la misma frase: "todos somos estudiantes", y la repitieron tanto que se volvió una muletilla. La propuesta más aplaudida fue la de un "profesor" (aunque uno de nuestros profesores nos comentó a mí y a los de mi grupo que en realidad no era tal) que sugirió llevar el caso de Ayotzinapa a las cortes internacionales. 
                Después de una hora de desmadre, se votó: la mayoría votó por sí al paro. Ni hablar; los no-paristas sólo exigieron una cosa: que los que hayan votado sí al paro no se queden en sus casas o se vayan a tomar, sino que participen, que propongan y se involucren en las actividades relacionadas con el paro. 
          Los de Letras nos reunimos aparte y nos organizamos para ver qué se hacía. Algunos decidieron quedarse en la noche, otros pidieron cooperación para los que se quedaban o se organizaron para escribir los comunicados (al fin y al cabo, somos de letras, ¿no?). Al día siguiente, unos se dirigieron a las casetas de la carretera México-Querétaro para dejar pasar a los automóviles gratis, y así repartir información. Uno de los amigos que vive conmigo fue a ésta carretera y me comentó que fue toda una experiencia hablar con los automovilistas. 
                Unos amigos y yo llegamos al día siguiente para vernos con los estudiantes que habían decidido partir a la marcha. Me sorprendió ver a más gente de lo que yo creía: casi siempre sólo van unos cuantos. Por ejemplo, en la marcha por lo del Politécnico, sólo fuimos, de Letras, apenas diez. Ahora éramos más de treinta, y éramos de los contingentes más numerosos de Acatlán. Como a eso de las 3:15 pm, salimos de Acatlán en dirección a Metro Cuatro Caminos. 



Durante la marcha: No suelo ir a eventos multitudinarios porque estar rodeado de tanta gente me da un poco de... ¿miedo? No sé, pero no me gusta. Por lo mismo no suelo ir mucho a conciertos. Pero ésta vez fue diferente. La vibra era muy enérgica. Cuando todos gritaban las consignas, y gritaban del 1 al 43, es inevitable no gritar también, es inevitable no sentirse arropado: el miedo se va porque sabes que todos, en una marcha, se cuidan unos a otros. ¿Quién se atrevería a ir contra miles de personas que están unidas por un sólo sentimiento?
          La marcha se supone que sería silenciosa, pero sólo fue así durante algunos tramos: la mayor parte del tiempo la gente gritaba consignas, gritaba justicia. Durante los tramos donde la gente caminaba en silencio, había otros que se rehusaban a quedarse callados y gritaban, pero enseguida eran callados. Escuché a una chica replicar: "¡No estamos de luto!". Otros le contestaron lo mismo que pensé yo: "Sí lo estamos".
         El único altercado que yo vi fue la presencia de encapuchados que grafiteaban los exteriores de bancos y tiendas departamentales, justo sobre Paseo de la Reforma. Pero todos al unísono les gritamos: "¡Fuera, fuera!". Siempre hay personas que quieren desprestigiar el movimiento. Lo feo es que sí lo logran, al menos parcialmente.
          Hubo un momento durante la marcha que jamás podré olvidar. En realidad fueron varios, pero todos son de alguna manera, lo mismo: la gente mayor que observa la marcha. Recuerdo sobre todo dos: una señora que sostenía un hermoso cartel que decía: "Nos enterraron, pero no sabían que somos semilla". Otro que me conmovió tanto que por poco me pongo a llorar, es ver a un señor que aplaudía y veía la marcha con ojos llorosos. Me dio mucho sentimiento. Ese señor seguramente ha vivido las injusticias que ya existían antes de que yo naciera: seguramente vivió en la época del 68, del 71 y la de Salinas de Gortari.
          Cuando la multitud comenzaba a gritar el conteo del 1 al 43, a veces se me cortaba la voz y se me hacía un nudo en la garganta. Recordé que cada número no sólo simbolizaba a un desaparecido, sino también una vida truncada, una familia que en este momento se siente desamparada.
          El contingente de Letras Acatlán sí llegó al Zócalo, aunque ya bastante tarde. Yo no pude llegar debido a que ya se hacía muy tarde para llegar a casa. No quería preocupar a nadie.

Después de la marcha. Después del paro.




Las instalaciones de la FES Acatlán fueron entregadas el 23 de octubre a las 19:00 horas, tal como se había acordado. A diferencia del paro anterior, ésta vez se entregó limpia, sin grafitis ni maltratos. No hubo ningún percance relevante. Hoy, 24 de octubre, mientras escribo esta entrada, las actividades académicas transcurren normalmente.
           ¿Qué repercusiones tendrá la marcha? Quizás la misma que tiene todas las marchas que se han dado en la historia de la Ciudad de México: dejar en claro que la población no tolera más injusticias ni violencia. La gente que crea que aquella marcha sólo fue por lo de Ayotzinapa o por lo del IPN, está muy equivocada.
            La marcha fue también por los feminicidios del Estado de México, por Ricardo Esparza Villegas, por los niños de la guardería ABC, por Atenco, por Acteal, por Tlatlaya, por la reforma energética (y ya que vamos, todas las reformas), por Marisela Escobedo, por Casino Royale, por Aguas Blancas; por todos los muertos enterrados en fosas comunes, por todos los asesinatos que no son difundidos en los medios de comunicación. Es una lista que podría incrementarse hasta la morbosidad. El título de esta entrada es para aludir a una pancarta que tenía una amiga, con una frase que alude a un famoso verso de Neruda. Y, hablando de poesía, me gustaría terminar esta entrada con un poema de Efraín Huerta que, aunque fue escrito en 1960, sigue siendo tan actual como si hubiera sido escrito ayer.

¡MI PAÍS, OH MI PAÍS! (fragmento)

Ardiente, amado, hambriento, desolado,

bello como la dura, la sagrada blasfemia;
país de oro y limosna, país y paraíso,
país-infierno, país de policías.

Largo río de llanto, ancha mar dolorosa,

república de ángeles, patria perdida.
País mío, nuestro, de todos y de nadie.
Adoro tu miseria de templo demolido
y la montaña de silencio que te mata 

Veo correr noches, morir los días, agonizar las tardes.

Morirse todo de terror y de angustia.
Porque ha vuelto a correr la sangre de los buenos
y las cárceles y las prisiones militares son para ellos.
Porque la sombra de los malignos es espesa y amarga
y hay miedo en los ojos y nadie habla 
y nadie escribe y nadie quiere saber nada de nada,
porque el plomo de la mentira cae, hirviendo,
sobre el cuerpo del pueblo perseguido.
Porque hay engaño y miseria
y el territorio de un áspero edén de muerte cuartelaria.

Porque al granadero lo visten

de azul de funeraria y lo arrojan
lleno de asco y alcohol
contra el maestro, el petrolero, el ferroviario,
y así mutilan la esperanza 
y le cortan el corazón y la palabra al hombre-
y la voz oficial, agria de hipocresía,
proclama que primero es el orden
y la sucia consigna la repiten
los micos de la Prensa,
los perros voz-de-su-amo de la televisión,
el asno en su curul,
el león y el rotario,
las secretarias y ujieres del Procurador
y el poeta callado en su muro de adobe,
mientras la dulce patria temblorosa
cae vencida en la calle y en la fábrica.
Éste es el panorama:
Botas, culatas, bayonetas, gases...
¡Viva la libertad!

¿Por qué melómano? Parte I

La primera razón por la cual mi cuenta en Twitter es @Melomanoide es porque soy un presuntuoso despreciable (Palabra del mes: presuntuoso y todas sus variantes: presumido, pretensioso, presunto, mamón). 
La segunda razón es porque en verdad me paso todo el día escuchando música, ya sea descubriendo nueva o revisitando las canciones de toda la vida. Siempre he tenido este hábito, y mi papá lo observó enseguida, y decía que yo era "megalómano". Esto no me hizo nada bien, porque yo de verdad llegué a pensar que esa era la palabra que me definía. Ya después me dijo como realmente debía ser: melómano. 
         La palabra me gustó tanto que incluso la primera novela que escribí en mi vida se llama Melomanía. Trata acerca de un chico que descubre que tiene el poder de manejar la música a su antojo; pronto descubre que puede hacer uso de este poder para bien, o para mal. No, no es una novela autobiográfica; y la pueden leer en este mismo blog. (Ya no siento que esté tan chida).
        No soy un melómano de rock o música "indie" o música "culta" (¡ah, cómo me molestan las etiquetas!). Soy un melómano de puro pinche pop-rock, y de pura música conocida. Claro que me he aventurado a conocer de todo; no me gusta un solo género y un sólo idioma en la música. 
        Pero me dieron ganas de escribir esta entrada para conmemorar una tradición que suelo hacer al final de cada año: la de rememorar lo más importante. Hacía una especie de lista sobre las cosas que más me gustaban del año que pasaba: película favorita, mejor día, mejor momento… Pura nostalgia. Y bueno, en el apartado de canción favorita, pasaban cosas muy curiosas.
         No escogía la canción que necesariamente más me gustaba. Escogía la canción que más me recordaba a cierto momento del año. La canción que yo sabía que, si la escuchaba en el futuro, obligadamente me recordaría todo lo que sucedió ese año: todo lo bueno y todo lo malo. Empecé esta tradición desde el 2003, cuando yo tenía 12 años. A continuación pondré esa “lista”: de las canciones más emblemáticas de mis años pasados.

2003: Unbreakable – Michael Jackson. Fue el año que me hice fan de Michael, así oficialmente. Cuando descubrí que era algo más que “Beat it” o “Thriller”.





2004: This Love – Maroon 5. Porque me recuerda al amor de la infancia :/



2005: Thanatos – Shiro Sagisu. Fue el año que me hice fan de Evangelion. La melodía empieza triste, casi como réquiem. Pero al final se convierte en una canción de esperanza y felicidad. Así me sentía aquel año. 



2006: Everybody´s gotta learn sometimes – Beck. El año que vi “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”. Y pues bueno, si ya han visto esa peli, ya saben lo que esta canción significa...




2007: Bibo no Aozora – Ryuichi Sakamoto. El mismo caso de Thanatos: una canción triste, un año triste.



2008: Endlessly – Muse. Le di replay como 700 veces cuando conversaba con mi amigo de Perú



2009: Gypsy Woman – Crystal Waters. Porque me recuerda a mi mejor amigo, a quien conocí mejor este año. Porque así descubrí que la música eurodance me pone de buenas.




2010: Danzón No. 2 - Arturo Márquez. Porque la escuché cuando la Sinfónica Alemana visitó Cancún. Y fue toda una experiencia. PD: No escuchen otra versión más que la de abajo. Dudamel le imprime una fuerza a este danzón, como si estuviera tocando una sinfonía de Mozart o Beethoven; es más, veanlo a él y a los músicos, lo felices que están tocándolo.




2011: An Eye for Optical Theory – Michael Nyman. Porque mientras escuchaba esta canción, se me ocurrió una novela.



2012: Coutances – Dick Annegarn. Es una canción triste pero ese año fue genial… bueno, casi.

2013: Empate: Eco – David Aguilar / Me estoy acostumbrando – Mauricio Díaz “El hueso”. Las conocí por un amigo de la carrera y me gustaron muchísimo. En aquel año yo estudiaba en las mañanas y trabajaba en las tardes; la primera canción me recuerda a la escuela, y la segunda, al trabajo.  





         ¿Y en el 2014 qué canción será la más emblemática? No lo sé. Creo que este año ha sido, extrañamente, más de discos que de canciones. Estos discos sobre todo:

·     Re – Café Tacvba. Salió hace 20 años y apenas lo estoy gozando como se debe. Tiene un toque tan mexicano que me hace sentir orgulloso de mi país; es también un disco conceptual que, si lo escuchas bien, todas las canciones hablan de lo mismo: la vida es un ciclo, un espiral, un círculo (ya hablaré de esto en un próximo post). Ha sido nombrado el mejor disco del rock latinoamericano, y creo que estoy de acuerdo, aunque no he escuchado los demás. Es de esos extraños discos donde todas las canciones me gustan; pero si tuviese que elegir una, sería Ixtepec.


·    Corazones – Los prisioneros. Conocí este disco por una lista de los 500 mejores álbumes de la historia; ya saben, una de esas listas que no complace a nadie. Al principio me pareció muy curiosa la música; pero después me di cuenta que no podía dejar de escucharla. Me pasa algo parecido que con “Re”, sólo que, en vez de sentirme orgulloso por ser mexicano, me da un feeling latinoamericano bien cañon. Lo cual es curioso, porque el disco de hecho tiene muchas influencias del sonido house y synth-pop europeo del momento. Mi favorita es “Cuéntame una historia original"


·    Hombre sintetizador – Zurdok. El mismo caso que el anterior, otro disco que escuché motivado porque aparecía en uno de esos top 100 o algo así. Hasta apenas hace unos días me di cuenta que el vocalista no es otro que el mismo Chetes.


·        The English Riviera – Metronomy. Recomendado por un amigo, pensé que sería un disco más de rock genérico actual; ay, gran error. Por alguna extraña razón, el disco me hace pensar en el pasado, como si ya lo hubiera escuchado antes. Mi favorita:




También podrán notar una cosa: nunca escojo canciones que hayan salido ese año. Es raro, pero creo que muy pocas veces una canción “actual” me marca.
Otras canciones que he escuchado este año que me recuerdan a momentos específicos son:

·     Philip Glass – Lightning. La escuchaba muy seguido cuando estaba escribiendo el recopilatorio de cuentos que tengo ahí guardado, reposando para que madure.



·     Torreblanca – Hubo valor. La escuché por primera vez cuando los fui a ver, y fue como amor a primera oída.



·     IAMX – Great Shipwreck of Life. Porque me recuerda a mi mejor amiga, porque prometimos ver a este cabrón en vivo; ¡porque es perfecta para escucharla en el antro!

·        Passenger – Let Her Go. Porque me la dedicó un amigo, lanzándome así una de las indirectas que más me han dolido en la vida. L



·   Construcción – Chico Buarque. Esta no es sólo una canción; es un poema. Realmente no me recuerda a nada en especial, pero es hermosa.



·        Michael Jackson – Slave to the Rhythm. Una de las inéditas incluidas en el disco Xscape; porque es Michael Jackson y punto.



·        Kiesza – Hideaway. ¡Porque el eurodance ha vuelto! ¡Y en forma de fichas!



·       Hozier – Take me to church. Porque me conmovió mucho cuando la escuché. Por su letra. Porque vi el video en el momento preciso.



Jaja, me acabo de dar cuenta de que es como si estuviera nombrando a las canciones nominadas de este año. Pero bueno, algo me dice que ya sé cuál va a ser la elegida.
Este año ha sido contradictorio: bastante calmado pero también bastante turbulento. A veces siento que sólo necesito un empujón para caerme por completo. Pero también hay momento en los que me digo: vas por buen camino.
Ha sido un año de cambios. Creo estar un poco más cerca de mi verdadero yo que en años anteriores, aunque todavía me falta un trecho por recorrer.
No escribo directamente sobre mi vida porque, bueno, soy muy malo para hablar de ella. Pero creo que las canciones que me gustan (como las que mencioné arriba) hablan más y mejor de mí de lo que yo podría expresar. En la parte II de esta entrada me animaré a comentar sobre las canciones más importantes del soundtrack de mi vida. Y me animaré a comentar sobre mi vida misma. Mientras tanto…


Taaangananica, nica, nica; Tangananá J